Maestro y Aprendiz

Esto que expongo aqui, es simplemente un pequeño relato en dos momentos o situaciones diferentes, al igual que hizo en su momento el maestyro gardek, yo lo he traslddo un poco mas añadiendo personajes n la galaxia star wars que y conocemos la gran mayoria, espero que os guste, y que os veais reflejados, sin mas, aqui os dejo con el asuntillo que me traia estos dias atras entre manos.

MAESTRO Y APRENDIZ CAP.1

Una alta figura encapuchada salio del transporte espacial que acababa de llegar de Kiffex, tranquilamente recorrió los pasillos del espacio puerto sintiendo a los seres que le rodeaban, de todas las razas, los cuales se agolpaban para salir de coruscant, pues el ataque de la flota yuuzhang vong era inminente y muchos querían salir de allí a toda costa. Muchos seres chocaban contra él, aunque su paso no aminoró, salio del espacio puerto y cogió un aerotaxi, en dirección a las dependencias del nuevo templo jedi, el cual tras el arresto domiciliario de Luke Skywalker, en el planeta, había echo que los jedi que aun quedaban en el templo escaparan y cerrasen todo el templo y huyeran a eclipse, la base secreta jedi.

- Pues esta la cosa que arde, yo voy a apurar hasta el ultimo momento, sabe?? Mi mujer me espera en la lanzadera de su padre- dijo el conductor del aerotaxi, aunque el encapuchado no dijo nada, una leve sonrisa apareció en su rostro casi cubierto por la capucha.

- Será mejor que vaya con su mujer y su suegro antes de que todo se complique algo más.- dijo el encapuchado.

- No se preocupe, este será mi ultimo servicio, justo estaba a punto de finalizar el turno cuando llego usted, pero no se preocupe, aun no había acabado.

Poco tiempo después llegaron al los hangares del edificio que hacia las veces de tempo jedi en aquellos tiempos. Tras pagar al conductor, se dirigió a una puerta lateral algo escondida, y tras introducir un código exclusivo, la puerta del turbo ascensor se abrió, y entro en el.

El turbo ascensor se puso en marcha y poco tiempo después, se abrió dando paso a una amplia sala con varias puertas cerradas, casi todo estaba a oscuras y se mantenía unas pequeñas luces encendidas como sistema de mantenimiento.

El encapuchado se dirigió a través de la amplia sala a una de las puertas, tras esta se hallaba un salón circular con varios asientos dispuestos alrededor, este era el salón del concejo regulador de la orden jedi, no era como el antiguo conejo jedi que regulaba la orden y su compromiso político en la antigua republica, solo regulaba y quitaba parte de peso al maestro Skywalker en lo referente a la dirección de la orden.

Tras dirigir una mirada a la amplia estancia, se dirigió a un recoveco tras un pilar, y activo un interruptor y una pequeña puerta se abrió tras el en otro pilar, de el saco un pequeño cubo algo transparente, al poco el cubo empezó a iluminarse, dando algo de luz a la estancia circular. De pronto una holoimagen de una humano de mediana edad con el pelo corto y con barbas morenas, con típicos ropajes jedi y una capa azul oscura con las mangas algo cortas apareció del cubo, y con una sonrisa comenzó a decir:

- Me alegro de comprobar que mi antiguo padawan ha encontrado mi holocrón, saludos Oinotna Nalatac, o mejor dicho, caballero Nalatac.- dijo la holoimagen.

- Yo también me alegro de volver a verle maestro Paljo Masev, aunque sea a través de su holocrón, creo que ya sabrá por lo que he venido.- dijo el encapuchado.

Una gran sacudida de repente hizo que la estancia se moviera tanto que varios muebles cayeron al suelo. Tan pronto como pudo, Nalatac se aproximo a los ventanales, y vio como cientos de bolas de magma y alguna que otra nave de coral yorik había pasado el escudo planetario de Coruscant, y aunque las fuerzas de la Nueva Republica seguían manteniendo casi a raya a los invasores los restos de las naves vong pasaban y llegaban a la atmósfera de Coruscant.

- Mucho tiempo no me queda maestro, necesito las coordenadas de eclipse, debo sacar a los padawans del ventura errante, por que aunque estén seguros junto al suegro del maestro Horn, esa nave es mas importante para defender lo que nos queda de galaxia, se que el maestro Skywalker es algo reticente pero asumo la responsabilidad.- dijo el encapuchado.

- Siento tu preocupación mi antiguo padawan, pero debes entender que ahora mismo los padawans deben estar a recaudo en el ventura errante, pues tienen un algoritmo de saltos como el que utilizo la alianza rebelde para que el imperio no los encontrara, por lo que aunque puedo darte los datos de eclipse, no puedo darte los datos del algoritmo de saltos.- dijo la holoimagen.

- Ummm bueno algo es algo no?, muéstrame las coordenadas.- y de pronto otro golpe sacudió el edificio pero sonaba ahora mucho mas cerca como si hubieran roto una gran puerta, era como si atacaran el edificio desde dentro, esto hizo que el encapuchado sacara por instinto una especie de tubo plateado y negro, aunque era algo corto como para utilizarlo de porra.

Apagando el cubo del cual salía la holoimagen de su antiguo maestro, Nalatac salió de la estancia circular llegando de nuevo a la gran sala llena de puertas por la que había venido, parándose en seco en mitad del pasillo; las sacudidas eran ya casi continuas, debido al fuerte bombardeo al que estaba siendo sometido el planeta ciudad.

Había algo dentro de la estancia en al que se encontraba que lo ponía algo mas nervioso de lo que ya estaba debido a lo peliagudo de la situación, y por que no estaba ayudando a sus compañeros en el espacio, intentando capturar un yammosk. Era demasiada tranquilidad, aunque fuese en un edificio cerrado desde hacia algo menos de seis meses. De pronto se dio cuenta de algo que había contado el joven Anakin Solo, al volver de Yavin 4, y era esa ausencia de la fuerza, cerro por un momento los ojos y se sumergió en la Fuerza, un lugar como aquel debía de al menos mantener ecos en la Fuerza de los usuarios que allí estuvieron, y aun lo sentía pero en esa misma sala comprendió 4 oscilaciones, o ausencias, detrás de varias columnas, y se dio cuenta de que 4 yuuzhan vong era el origen de esas ausencias, y que lo esperaban.

Tras abrir los ojos, comenzó a andar tranquilamente sosteniendo el tubo plateado y negro en su mano derecha, hacia el turbo ascensor que lo había traído, y por el rabillo del ojo vio como una puerta a su derecha, había sido volada, con algún tipo de explosivo biológico. Un pequeño zumbido le llego desde atrás en dirección a su cuello, dándole el tiempo justo para agacharse, y activar el tubo que tenia en su mano el cual desato un haz de luz plateado, el cual corto por la mitad el insecto cortador vong, el sable láser, que era lo que tenia en su mano,  se coloco mirando hacia abajo, y Nalatac observo como los cuatro yuuzhan vong lo rodeaban como en una especie de cuadrado, al tiempo que sacaban sus anfibastones que les rodeaban las cinturas, dos de ellos en forma de látigo y los otros dos como bastones rígidos.

- ummm esto va a ser interesante, cuatro contra uno ummm.- dijo Nalatac.

De pronto los dos que llevaban los anfibastones rígidos se lanzaron hacia el jedi desde dos puntas opuestas, y justo cuando estaban a punto de alcanzarlo, algo intangible y fuerte los lanzo hacia atrás, chocando contra las paredes cercanas. Por todos los jedi era sabido que los yuuzhan vong no respondían a la fuerza puesto que eran ausentes en ella pero el aire que había alrededor de ellos, si podía sentirlo el jedi por lo que utilizo la fuerza para lanzar sendas oleadas de aire mediante la fuerza a sus adversarios.

Tan pronto como los guerreros cayeron con sus anfibastones sobre las paredes, los otros dos con sus armas en forma de látigo, atacaron al jedi, uno de ellos lo hizo por arriba y el otro lo hizo por abajo para cortar cualquier escape; quedando tanto por arriba como por abajo, el jedi ejecuto un tirabuzón sobre su eje central, evitando por escasos centímetro tanto por arriba como por abajo que las puntas de los látigos atraparan o hirieran cualquier parte de su cuerpo, aunque su ropa mejor dicho su capa no corrió la misma suerte, desgajándola en varios trozos , que tras caer Nalatac al suelo se le desprendieron del cuerpo, quedando algo mas libre de movimientos. Y dejando ver el rostro de un joven  humano de pelo algo rizado, y una perilla que se unía al pelo mediante unas finas patillas que le recorrían el corte de la cara y una barba de una semana en el resto del rostro, y con la singularidad en su rostro de dos líneas rojas, una en su frente de unos pocos centímetros, y otra que le cruzaba la cara a la  altura de media cara, dando a conocer que el jedi era un kiffar, y mas concretamente del clan secundario Vos.

- hooombreeee, que la capa me la habían regalado.- dijo con ironía Nalatac.

Y sin dar mucho tiempo a que los guerreros vong lanzaran otro ataque simultaneo, se lanzo sobre uno de ellos y justo cuando este lanzaba de nuevo el látigo, Nalatac se deslizaba por el brillante suelo llegando ha hacerle una entrada al guerrero que lo hizo caer al suelo trastabillando y lanzando el anfibaston lejos. Tras levantarse rápidamente vio como el segundo guerrero con el anfibaston en látigo le lanzaba un ataque y que uno de los guerreros que habían caído antes, atacaba con el suyo en posición rígida, esquivando el látigo por poca distancia, clavo la hoja rápidamente en el rostro del que había derribado antes, agujereándole el centro de la cara donde había antes dos pequeños agujeros que hacia de nariz, dejando el cuerpo dando pequeñas sacudidas. Rápidamente saco el sable láser de la cara del guerrero y bloqueo el ataque del guerrero que se había levantado antes.

Sabia que las armaduras vong podían resistir bastante bien el impacto de un sable láser aunque no durante mucho tiempo, pedro también sabia que las armaduras vong tenían resquicios en la parte de las axilas y en la cara y en las junturas de cada parte de la armadura, aunque fuesen pocas, por lo que decidió intentar o bien buscar las axilas o acabar con su oponente decapitándolo. Bloqueo varios golpes mas, y comprobó que el guerrero con el látigo se aproximaba a el para asestarle otro latigazo, y utilizando el peso de su contrincante sobre él, decidió retroceder acercándose mas aun al segundo atacante lanzando este el látigo sobre su cuello, y justo cuando estaba a punto de alcanzar su objetivo, el jedi agacho la cabeza y su cuerpo, dando a parar la cabeza de serpiente en la cara el guerrero con el anfibaston rígido, siendo este mordido por el anfibaston y cayendo dando estertores y sacudidas, aun con el látigo pegado a su cara, quedando el guerrero sorprendido momentáneamente al ver la estratagema del jedi, y viendo como una luz plateada se incrustaba en su pecho tras haber echo rechinar la armadura vong en uno de sus juntas, cayendo de rodillas y hacia atrás sin vida.

Tras ver caer al tercer yuuzhan vong, Nalatac se dirigió hacia el guerrero que aun quedaba con vida, aunque inconsciente, tras el choque con la pared.

- se que me puedes entender, es mas creo que se que puedes hablar mi idioma, por lo que por que no nos ahorramos el echo de que haces como que no me entiendes?.- dijo el caballero jedi.

- noooo diré naaadaaa jeeedaaaaiiiiiiii!!!!.- dijo el guerrero.- pronto caeréis, no seréis mas que esclavos nuestros y vuestra galaxia se rendirá ante el verdadero poder, de Yum-Yuuzan, y Yum-yammka.- dijo el guerrero yuuzhan vong.

- eso aun esta por verse, mientras lo jedi nos quede un soplo de vida, lucharemos por esta galaxia y por los inocentes. Ahora si me disculpas debo marcharme, pero tengo que atarte, sino me volverás a atacar.- dijo el caballero jedi.

Tras levantarse, comprobó que el estado del planeta empeoraba, es mas las luces de emergencia del edificio, empezaban a parpadear, debido a algún impacto en alguna parte, busco por algún lugar algo que le pudiera servir de atadura para el guerrero vong, el cual sin que Nalatac se diese cuenta había llamado a su anfibaston, y lo tenia detrás de la espalda para que no lo viera el jedi. Este encontró varios cables colgando de la puerta reventada anteriormente por los guerreros, cogió una ristra de cables y se dirigió hacia el yuuzhan vong para atarlo, y justo cuando se encontraba a escasos dos metros un siseo salio de detrás del guerrero vong en dirección a la cara del jedi, el cual con un rápido movimiento de sable hizo rodar por el suelo una pequeña cabeza de serpiente, y el resto del anfibaston se quedo en el suelo cual cola de lagartija.

- que te creías que me había olvidado de tu anfibaston??.- dijo Nalatac.- ahora quédate quietecito mientras te ato si no quieres que mi sable te haga otro tatuaje.

El yuuzhan vong se revolvía mientras Nalatac lo ataba, estaba medio inconsciente y aturdido por el golpe en la pared, pero aun así pudo lanzar el anfibaston en un último intento. Tras atarle, Nalatac, se dirigió hacia la puerta rápidamente, comprobando, que las defensas terrestres de coruscant se batían con todo lo que tenían contra las fragatas vong, y las naves de mayor tamaño mientras los turbolaseres mas ligeros intentaban hacer cuenta de los coralitas. Bajando rápidamente hacia el hangar del templo, o lo que quedaba de el, Nalatac, esperaba poder encontrar aunque solo fuera una pequeña nave de patrullaje de la policía de coruscant que pudiera llevarle hacia la atmósfera y allí contactar con alguna nave de las fuerzas de la Nueva Republica, pero para su desgracia, solo encontró mucha chatarra. Nalatac solo esperaba aunque solo fuese un viejo T65, pero no hubo suerte, pero de repente una serie de silbidos y algo de chisporroteo se escuchaba al fondo de un montón de chatarra y podía verse un armazón redondo similar a la cabeza de R2-D2, aunque de color rojo, rápidamente Nalatac se fue para allá por si el droide astromecanico pudiera ayudarlo en su búsqueda, y sorprendido, vio como el androide trabajaba en un viejo jedi starfighter como el que se utilizaba al final de las guerras clon.

- muy buenas pequeñín, tu que haces aquí??.- Dijo Nalatac

- pioooo bipbipbipipppp pippipipi tiooooo.- fue la respuesta del androide.

- vale, no te he entendido, si no me lo traduces y rápido no creo que ni tu ni yo salgamos de esta.- dijo el caballero jedi.

- “trabajo en la reconstrucción de las antiguas naves que utilizaba la orden jedi para el museo de coruscant”.- fue la respuesta del androide mediante una holoimagen desde su proyector.

- perfecto, solo dime si la nave puede volar, no tenemos mucho tiempo chiquitín.- dijo Nalatac.- y si puede volar, cuanto tiempo puedes tardar en armarlo, créeme nos hará falta.

- “ la nave esta lista para el uso, aunque el armamento podría tardar unos 15 minutos, no hay mucha energía para utilizar no se que puede pasar en la energía” .- dijo el androide de nuevo utilizando el holoproyector, y también mediante pitidos y silbidos.

- muy bien si nos apuramos entre los dos creo que podremos reducir ese tiempo.- dijo el Jedi.

Y en unos diez minutos, el caza jedi estaba listo de energía y armado con tan solo los láseres pues no había tiempo de ponerse a buscar los misiles de seguimiento que llevaba ese modelo. Tras ayudar al androide el cual se presento como R6- B4 a acoplarse en su lugar en la nave, Nalatac se metió en la cabina y procedió a intentar arrancar la nave, mientras el exterior se escuchaba como poco a poco las baterías turbolaseres cada vez gruñían menos aunque los turbolaseres ligeros mantenían su fuego constante todo lo que podían. El caballero jedi podía imaginarse el horror de afuera, y se intento serenar mediante una técnica jedi pues no era el momento de perder el control ni la concentración.

Por fin el caza pudo arrancar, y tras unos breves chisporroteos, las pantallas de la cabina se iluminaron y pusieron la nave en vuelo. Tras salir del hangar, el horror que vio Nalatac solo era comparable con el horror que sintió cuando estuvo en ithor y lo vio arder, y envenenarse por culpa de los yuuzhan vong. La imagen era dantesca, miles de edificios, derrumbándose, la aun medio esperanzadora artillería ligera, atacando con lo poco que le quedaba, y las gigantescas naves invasoras expulsando al exterior cientos de guerreros reptiloides, y guerreros vong sobre las azoteas, de los edificios. Pronto pudo ver como una de esas naves se mantenía en el aire sobre el edificio senatorial, o como llamaban algunos el palacio imperial, pues era la residencia del jefe de estado Borsk Fey´lya. Tras comprobar los escáneres, vio como estos detectaban a los coralitas como enemigos, algo que resultaba raro en ese modelo de caza pues tras el primer encuentro con los vong, se tuvo que trabajar en un nuevo programa para que los escáneres de las naves pudieran reconocer las naves de coral yorik como eso, como naves.

- veo que también has actualizado los escáneres de la nave R6.- dijo el jedi

- “es parte del programa de restauración, eso y la colocación de un pequeño anillo de hiperimpulsion en la zona de minas del escudo planetario, para un futuro negocio de vuelo turístico, idea de un tal señor Calrissian”.- apareció en la pantalla de la cabina del caza.

Pronto en la pantalla de visualización aparecieron unos 8 triángulos de color rojo, identificando a los perseguidores como una escuadra de coralitas, no tardaron mucho tiempo en comenzar el ataque sobre el pequeño caza estelar jedi, el cual con una serie de piruetas lograba esquivar las bolas de plasma. Tras pasar por el interior de varios de los edificios, o mejor dicho a través de la estructura al descubierto de los edificios de coruscant para así intentar despistar a sus perseguidores, la nave se interno en lo que quedaba de los carriles de trafico del planeta, tras comprobar visualmente, pudo ver que solo quedaban 6 de los 8 coralitas, posiblemente alguno de ellos se estrello en las edificios. Aunque el fuego vong no disminuía, la nave jedi no perdía ritmo y con giros y piruetas esquivaba las bolas de plasma.

-R6 aumenta los compensadores de inercia al 95 % o además de reconstruir la nave tendrás que limpiarla.- Dijo el jedi.

Tras comprobar en los sensores y a través de la cabina, naves que seguían descendiendo al planeta y a sus perseguidores, algo azoto la nave tan bruscamente que hizo perder el control de la misma, y Nalatac solo pudo comprobar un destello blanco tan inmenso que provenía de la residencia del jefe de estado, engullendo a sus perseguidores y muchas naves invasoras y que casi estuvo a punto de engullirlo a él pero que por fortuna o por desgracia lo lanzo sin rumbo y sin control, hacia el exterior de la atmósfera, al igual que salio el caza de Darth Vader sin control de la trinchera de la 1ª estrella de la muerte.